lunes, 22 de junio de 2015

Blanca como la nieve, roja como la sangre

Datos del libro:

Título original: Bianca como il latte, rossa como il sangue
Autor: Alessando D'avenia
Editorial: DEBOLSILLO
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 250

Contenido:

Entre mensajes de móvil, deberes, pósters, canciones, partidos, motos, miradas y sonrisas se encuentra Leo, un joven inmerso en el torbellino de la adolescencia. Leo tiene un enemigo: el color blanco. Porque para él todas las emociones tiene un color, y el blanco es la ausencia, la soledad y la pérdida. El azul es el color de la amistad y de los ojos de Silvia, su mejor amiga, leal y serena, su apoyo constante. El rojo, en cambio, es el color del amor, de la pasión, de la sangre: rojo es el color de los cabellos de Beatrice.
Cuando Leo descubre que Beatrice está enferma y que su enfermedad está relacionada con ese blanco que tanto le asusta, deberá buscar en su interior, sangrar y renacer para entender que los sueños no tienen fin y que siempre hay que encontrar el coraje para creer en algo más grande.

Opinión general:

A decir verdad compré este libro un poco a ciegas, porque estaba genial de precio. Cuando llegué a casa busqué el tráiler de la película en internet (la peli es posterior al libro eh) y me chafé bastante, porque así a bote pronto me pareció una mezcla de "Bajo la misma estrella" (por la historia de amor y el tema del cáncer) y "Las ventajas de ser un marginado" (por el profe soñador y tal), pero NO ha sido así para nada, no podía estar más equivocada. El tema del cáncer es algo secundario. Hasta diría que el propio tema del amor es secundario, y ya no digo nada del romance, porque no hay. Es un libro que nos habla sobre la vida; los sueños, el amor, la amistad, las segundas oportunidades, el dolor, o la pérdida de un ser querido. Está escrito a modo de diario por Leo, lleno de reflexiones y de frases que marcan, y con las que te sientes identificado. Yo por lo menos, que me como el tarro tanto o más que él. Es un personaje que evoluciona muchísimo a lo largo de la obra, que pasa de adolescente a adulto durante el año en el que transcurren los hechos de la novela.
Mi personaje favorito sin embargo ha sido sin duda "el soñador", el profesor de historia y filosofía de Leo, cuyas frases permanecerán en mi mente mucho tiempo, tiempo después de haber leído el libro las seguiré recordando. Y en cierto modo, eso es algo que yo busco a la hora de leer, que me hagan sentir, y que dejen su huellita en mí.

Como pega, diría que faltan diálogos, lo cual hizo que algunos capítulos se me hicieran un poco largos o repetitivos. Me hubiera gustado haber conocido más a Beatrice, a la verdadera Beatrice, y no a la imagen idealizada que nos relata Leo durante la primera mitad del libro, porque no es exactamente hasta la página 168 cuando pronuncia su primera frase.

 El final es sencillo, bonito a su manera. Me ha gustado el hecho de que el autor no buscara la lágrima fácil, no hurgara en la enfermedad de Beatrice. Más bien es un personaje que se va evaporando a lo largo de la novela, pero sin dramatismo, no sé si me explico.

Por último, os dejo mis dos frases favoritas:

"Una vida sin sueños es como un jardín sin flores"

"Extraer la belleza allí donde se encuentre y regalársela a quien esté a mi lado. Por eso estoy en el mundo"

Valoración:

Un 4/5. Lo recomiendo especialmente a quienes hayáis perdido a algún ser querido recientemente, y a quienes sienten que no tienen metas o motivaciones en esta vida.
¡Un besito a todos mis bizcochitos!


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